Azores: nueve islas volcánicas, el primer archipiélago sostenible del mundo

Ningún otro viñedo del mundo se parece a los de la isla de Pico. Las cepas crecen protegidas por currais, muros de piedra volcánica negra que las resguardan del viento atlántico y crean microclimas únicos a ras de mar. En 2004, la UNESCO declaró ese paisaje Patrimonio Mundial. No es solo un reconocimiento estético: es la certificación de que aquí la viticultura y el territorio son inseparables.
Las Azores participan en FINE #WineTourism Marketplace 2026, que se celebra en Valladolid los días 3 y 4 de marzo.
El archipiélago lleva elaborando vino desde el siglo XV, cuando los primeros colonos portugueses introdujeron las vides. Hoy las tres regiones vitivinícolas reconocidas —la isla de Pico, Biscoitos en Terceira y la isla de Graciosa— producen vinos de una personalidad difícilmente reproducible: el Arinto dos Açores, el Verdelho y el Terrantez do Pico comparten frescura, mineralidad y una salinidad atlántica que los distingue de cualquier otro vino europeo.
El primer archipiélago del mundo con sello de Destino Turístico Sostenible
Las Azores no son solo un destino de naturaleza excepcional. Son el primer archipiélago del mundo en obtener la certificación de Destino Turístico Sostenible bajo el programa EarthCheck. Un reconocimiento que no llegó solo: detrás hay una Cartilla de Sostenibilidad impulsada por el Gobierno Regional, alineada con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 y suscrita por más de 155 entidades con 625 compromisos formales.
La gestión del destino corre a cargo de Azores DMO, responsable de mantener y elevar esos estándares de forma continua.
Este compromiso se traslada directamente al viñedo. Las bodegas del archipiélago combinan técnicas tradicionales con métodos modernos de vinificación, respetando el entorno volcánico y promoviendo la biodiversidad en un ecosistema frágil y protegido. La Azores Wine Company es uno de los referentes de esa filosofía, con una propuesta de catas temáticas que permite descubrir la diversidad de los vinos de las islas.
Enoturismo en el Atlántico: de los currais a las Furnas
La experiencia enoturística en las Azores va mucho más allá de la cata. El Museo del Vino en Vila da Madalena preserva y expone la herencia vitivinícola de Pico. Las rutas por los viñedos —a pie, en bicicleta o a caballo— permiten recorrer el paisaje volcánico desde dentro. Las experiencias gastronómicas marinan los vinos locales con pulpo guisado, queso de São Jorge y platos cocinados con las técnicas únicas del archipiélago, como el cocido de las Furnas, preparado con el calor geotérmico del subsuelo.
Nueve islas, cada una con su propia historia, su propio paisaje y su propia forma de entender la hospitalidad atlántica. En FINE 2026, las Azores presentan al mercado internacional una propuesta de enoturismo que une viñedos Patrimonio Mundial, sostenibilidad certificada y una cultura gastronómica construida durante siglos a orillas del océano.
